SEGUNDO TIEMPO
Accediendo a la presión de la tribuna Pandiani saltó a la cancha y Hornos se
quedó en el vestuario. Parecía más atinado recurrir a Marcelo Romero por el
mismo hombre que no salió a jugar el segundo tiempo, de modo de poder ayudar en
la mitad de la cancha en el trabajo de recuperación de la pelota. Porque el
problema que tenía Uruguay, desde que comenzó el partido fue la pérdida de la
pelota la cuál, normalmente, estaba en poder de los venezolanos.
No hubo mejorías en los minutos iniciales. Es más, a los 5 ' Arango
se perdió el segundo gol para Venezuela cuando estaba sólo, cara a cara con
Munúa, después de jugada hilvanada por la derecha, y minutos después fueron tres
venezolanos que atacaron solos antes la resistencia de Sosa (¿dónde estaban los
defensas?), demorándose Rendón en la definición que permitió la recuperación
defensiva de Darío Rodríguez que llegaba despavorido.
Sobre los 10 minutos pareció engranar Uruguay en ataque -pese a que en la
mitad del campo la pelota seguía en poder de Venezuela-y en dos jugadas
sucesivas Chevantón y Forlán no tuvieron suerte al quedarse la pelota detrás de
sus cuerpos cuando habían superado a la defensa bordó. Situación similar vivió
Richard Núñez cuando se aprestaba a rematar de frente al arco y la pelota le
picó mal. Era indudable que la suerte no estaba con Uruguay y así se observó
a los 18 minutos cuando Munúa dudó en salir lejos de su arco cuando en un
contragolpe los venezolanos quedaron solos con todo el campo a su favor. Héctor
González, sin oposición, marcó el segundo ante el estupor de todos, menos de
algunos que, como en nuestro caso, veníamos sosteniendo las dificultades que
presentaba el adversario de turno. Momentos antes, había ingresado Fernando
Correa por Chevantón en otro cambio difícil de digerir para la tribuna que silbó
la variante, cuando todo indicaba que lo necesario era colocar a alguien en el
medio campo para ayudar a Sosa en la tarea de recuperar la pelota.
De ahí en más fue un caos al que contribuyó el público con sucesivos ¡oleeee,
oleeeee! ante cada toque certero de los venezolanos en la mitad del campo.
Faltaban veinte minutos, Uruguay estaba desconcertado y el mismo se agudizó
cuando Calos Bueno entró por Forlán ante otra silbatina del público que no
comprendía como Liguera -que no llegó a tocar la pelota-continuaba en el campo.
Todo se terminó cuando Arango a los 33 minutos culminó un notable ataque de
Venezuela que llegó con cuatro hombres solos a definir en zona de ataque y poco
le faltó para entrar con la pelota caminando al arco uruguayo. Con el 0:3 en
contra Venezuela humilló a Uruguay y el público rubricó esa afrenta con
continuos ¡Oleeeee, oleeeeee! coronándolos desde la Tribuna Amsterdam con un
grosero cántico destinado al técnico celeste.
Fin. Concluyente e incuestionable victoria de Venezuela que debe
explicarse no sólo porque ya no es la Cenicienta de América del Sur, sino
también porque, con jugadores de mucho menor jerarquía que los de Uruguay,
recoge los frutos de un trabajo serio, ordenado y una planificación futbolística
en el campo acorde con la realidad. Porque no dudemos -aún en esta dolorosa hora
de derrota-que los jugadores uruguayos que hoy salieron al campo tienen mucha
mayor valía que los venezolanos y son superiores individualmente. La diferencia
de esta noche hay que buscarla en razones de estrategia y planteo futbolístico.
Encontrado este punto clave, no dudamos que Uruguay seguirá dando pelea por su
clasificación para la Copa de Alemania 2006 y que, en la hora final de la
definición estará allí, luchando hasta el fin y con la calculadora en la mano,
tal como ha sido la norma de la última década, después de la conquista de la
Copa América de 1995 que marcó el final de la gloriosa generación que lideró
Enzo Francescoli y que, ¡tan injustamente vapuleada entonces!, hoy, todos,
añoramos, extrañamos y recordamos...
Volviendo al drama que genera este 0:3 en contra y pensando en la futura
clasificación de Uruguay para Alemania 2006, que seguimos entendiendo difícil
pero muy posible, vale un viejo refrán: "No hay mal que por bien no
venga..."
URUGUAY 0:3 VENEZUELA
Cancha: Estadio Centenario.
Juez: René Ortubé. Líneas: Arold Valda y Oscar Soria (Terna de
Bolivia).
URUGUAY: Gustavo Munúa (1), Diego López (6), Gonzalo
Sorondo (3), Darío Rodríguez (4), Martín Ligüera (10), Marcelo Sosa (5), Richard
Núñez (11) Alvaro Recoba (20), Javier Chevantón (19) (59' Fernando Correa (16)),
Germán Hornos (8) (45' Walter Pandiani (7)) y Diego Forlán (21) (72' Carlos
Bueno (9)). Director Técnico: Juan Ramón Carrasco. Suplentes: Luis Barbat (1),
Pablo Melo (2), Marcelo Romero (14) y Luis Romero (16).
VENEZUELA: Gilberto Angelucci (1), Luis Ballenilla (2),
Juan Manuel Rey (4), Alejandro Cichero (6), Jonay Hernández (27), Leopoldo
Jiménez (14), Luis Vera (8), Gabriel Urdaneta (10) (61' Héctor González (20)),
Ricardo Paez (11) (61' Jorge Rojas (3)), Juan Arango (18) (83' Andrée González
(19)) y Alexis Rondón (24). Director Técnico: Richard Paez. Suplentes:
Rafael Dudamel
(22), Leonel Vielma (13), Daniel Noriega (7) y Ruberth Morán (16).
GOLES: 18' Gabriel Urdaneta (V), 63'
Héctor González (V), 78' Juan Arango (V).
Tarjeta roja: 74' Diego López (U).
Tarjetas amarillas: 25' Diego López
(U), 43' Gabriel Urdaneta (V), 52' Alexis Rondón (V), 84' Fernando Correa (U).